miércoles, 24 de abril de 2013

La Corona de Hierón - propiedades de la materia


La corona de Hierón

Quizás el más famoso golpe de creatividad de toda la historia de la ciencia tuvo lugar en la ciudad de Siracusa, Sicilia, en el siglo III antes de Cristo.
Siracusa se hallaba bajo la protección de Roma, pero conservaba un rey propio y una gran autonomía política; era próspera y poseía una floreciente vida intelectual.







El rey era Hierón II y había encargado una nueva corona de oro a un orfebre, al que había entregado un lingote de oro como materia prima.
Hierón, que era un hombre práctico, había pesado cuidadosamente el lingote y pesó luego la corona que recibió. Los dos pesos eran exactamente iguales. Con ese resultado

¿es lógico pensar que la corona está hecha con el oro entregado por el rey?

Hierón II se puso a reflexionar el asunto.

Supongamos que el orfebre hubiese sustraído un poco de oro, no demasiado, y lo hubiera sustituido por un peso igual de cobre, considerablemente más barato.
La aleación resultante seguiría teniendo la apariencia de oro puro, pero el orfebre dispondría de una cantidad de oro además de su remuneración.
Hierón estaría comprando oro con cobre. Sería una estafa.
A Hierón la idea de ser estafado no le agradaba, pero no sabía cómo averiguar con certeza si lo había sido. No podía castigar al orfebre sobre la base de meras sospechas. ¿Qué hacer?

A Hierón la idea de ser estafado no le agradaba, pero no sabía cómo averiguar con certeza si lo había sido. No podía castigar al orfebre sobre la base de meras sospechas. ¿Qué hacer?
Afortunadamente, Hierón tenía una ventaja de la que pocos gobernantes en toda la historia del mundo podían alardear. Tenía un pariente de considerable talento.

El pariente se llamaba Arquímedes y poseía probablemente la inteligencia más grande que jamás vería el mundo hasta el nacimiento de Newton.
El rey Hierón II mandó llamar a Arquímedes y le planteó el problema.
Debía determinar si la corona que Hierón le mostraba era de oro puro o estaba hecha con un oro al que se hubiera añadido una cantidad pequeña pero significativa de cobre.
Si tuviéramos que reconstruir el pensamiento de Arquímedes podríamos presentarlo así:
El oro era la sustancia más densa conocida (en la época).
La densidad del oro es de 19,3 gramos por centímetro cúbico. Esto significa que un determinado peso de oro ocupa menos volumen que el mismo peso de cualquier otra sustancia.
De hecho, un determinado peso de oro puro ocupa menos volumen que el mismo peso de cualquier clase de oro impuro.
La densidad del cobre es de 8,92 gramos por centímetro cúbico, la mitad aproximadamente que la del oro.
Pero supongamos que 100 gramos de lo que parecía oro puro fuesen realmente sólo 90 gramos de oro y 10 gramos de cobre.
Los 90 gramos de oro tendrían un volumen de 4,66 centímetros cúbicos.
Mientras que los 10 gramos de cobre tendrían un volumen de 1,12 centímetros cúbicos.
Con un valor total de 5,78 centímetros cúbicos.
La diferencia entre 5,18 centímetros cúbicos y 5,78 centímetros cúbicos es perfectamente imperceptible.

Corona real                  =          100 gr.             Corona real              =  5, 18 cm3
Corona adulterada      =          100 gr.             Corona adulterada  =  5, 78 cm3

Tienen la misma masa, pero diferente volumen.
Esta diferencia indicaría al instante si la corona era de oro puro o si contenía un 10 por ciento de cobre (con el desaparecido 10 por ciento en manos del orfebre).
            
Todo lo que había que hacer, por consiguiente, era medir el volumen de la corona y compararlo con el volumen del mismo peso de oro puro.
Las matemáticas de la época permitían medir con facilidad el volumen de muchas formas simples: un cubo, un paralelepípedo, una esfera, un cono, un cilindro...
Se podía medir el volumen de cualquier objeto aplastado de forma simple y regular y de espesor conocido, etcétera.
Pero la matemática griega carecía de medios para determinar el volumen de algo con forma tan irregular como una corona.
Podemos imaginar a Arquímedes dándole al rey una salida al problema...
«Lo único que hace falta, señor, es reducir esa corona a una masa aplastada, formar con ella un cuadrado de espesor uniforme y podré daros enseguida la solución».
Al oírlo, Hierón le arrebataría seguramente la corona y le diría...
«Ni hablar. Eso también puedo hacerlo yo sin necesidad de recurrir a ti. Yo también he estudiado los principios de las matemáticas. Esta corona es una obra de arte sumamente satisfactoria y no permitiré que sea dañada. Limítate a calcular su volumen sin alterarla de ninguna manera». Y Arquímedes debió de ponerse a pensar en ello, sin resultado. Nadie sabe cuánto tiempo pensó, ni con qué intensidad, ni qué hipótesis consideró y desechó...
Lo que sabemos es que, cansado de pensar, Arquímedes decidió visitar los baños públicos para relajarse.
Los baños griegos eran un lugar de descanso y distracción. Estaría allí la mitad de la aristocracia de la ciudad. Allí uno tomaba un baño de vapor, recibía un masaje, hacía ejercicio y cultivaba en general las relaciones sociales.


Podemos imaginarle sosteniendo animada conversación, comentando las últimas noticias llegadas de Alejandría y Cartago, los últimos escándalos de la ciudad, los últimos chistes a costa de los hacendados romanos...
... y, luego, se introdujo en un buen baño caliente que algún inepto ayudante había llenado hasta el borde.




El agua del baño se derramó al introducirse Arquímedes en ella. Arquímedes se recostó y estuvo un rato moviendo los pies sin reparar en el agua derramada.
Pero, se dio cuenta de lo que había lo ocurrido... Ese hecho, junto a  los pensamientos en que su cerebro había estado trabajando durante el período de relajación del pensamiento, dio a Arquímedes, en un golpe de creatividad, la solución que había estado buscando.

Saltando del baño, echó a correr a toda velocidad por las calles de Siracusa.
Fue corriendo a su casa. Y ni siquiera se molestó en vestirse.
Mientras corría, Arquímedes gritaba una y otra vez: «¡Lo encontré! ¡Lo encontré!» En griego: «iEureka! iEureka!»
La solución de Arquímedes era tan sencilla que cualquiera podía comprenderla... una vez que Arquímedes la explicaba.
Si un objeto (que no es afectado por el agua de ninguna manera) es sumergido en el agua, tiene que desplazar una cantidad de agua igual a su propio volumen, ya que dos objetos no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo.

Aquí tenemos un objeto irregular y un recipiente con 9 cm3 de agua.       
 La cantidad de agua debe ser la suficiente para que el objeto pueda ser sumergido en  
 ella.
Al introducir el objeto al recipiente el agua subió su nivel marcando un      
 volumen de 11 cm3.



El volumen del objeto irregular es de  2 cm³.
Suponga que tiene usted un recipiente lo bastante grande como para contener la corona y suponga, además, que el recipiente se llena de agua exactamente hasta el borde, de tal modo que si el nivel del agua subiese un poco, por poco que fuese, rebosaría enseguida. Suponga ahora que introduce cuidadosamente la corona en el agua. El nivel del agua se elevaría en una cantidad igual al volumen de la corona, y ese volumen de agua rebosaría y sería recogido en una pequeña vasija.
Después, se sumerge en el agua un pedazo de oro que se sabe que es puro y que tiene un peso exactamente igual al de la corona, y de nuevo se eleva el nivel y el exceso es recogido en una pequeña vasija.
Si la corona fuese de oro puro, la cantidad de agua rebosada sería exactamente la misma en cada caso, y serían iguales los volúmenes de agua recogidos en las dos pequeñas vasijas.
Pero si la corona fuese de una aleación, produciría un volumen de agua rebosada mayor que el producido por el oro puro, y esto sería fácilmente perceptible.
Es más, la corona no resultaría dañada ni deformada en absoluto, no sufriría ni el más mínimo arañazo.


El siguiente enlace es una pagina para que recorran e investiguen







miércoles, 17 de abril de 2013

domingo, 14 de abril de 2013

Modelo de partículas RESPUESTAS

Aqui les presento las respuestas recibidas hasta el fin de semana del 13/04
Sugiero que lean los aportes hechos por Uds. y que recorran los distintos videos.
Saludos

miércoles, 10 de abril de 2013

Volumen, Temperatura y presión

Aquí les dejo la animación con la que se trabajo en clase. Pueden ensayar y verificar las leyes de los gases.

Hagan clik para descargar la animación y poder tenerla en sus computadoras.

Si no corre la aplicación debe instalar Java

Propiedades del gas







Click para descargar